En la búsqueda del sonido de las palabras, componiendo entre timbres y ritmos, entre espacios y alturas, Bernardi propone el texto de Koltès como un teatro destinado a ser oído en su esencia más acústica. Los dos intérpretes, dirigidos en directo por el mismo director italiano, “cantan” y se retuercen para sacudirse las historias que llevan consigo a cuestas. Historias que han sacado de debajo de los puentes, de los ojos de las putas, de esa sensación de no tener nada donde agarrarse, ni de pertenecer ya al mundo que les rodea; ligeros, perdidos, pero tremendamente lúcidos en su canto hacia el encuentro. Dos voces desconocidas y un mismo discurso que se desdobla en dos verbos. Una pieza que encuentra en la voz, esa luz que hace parecernos tanto los unos a los otros, pero que a veces nos expone como aquello extraño, extranjero.

El texto ‘La noche justo antes de los bosques’ del Bernard-Marie Koltès más joven (1976), es una de sus obras más representadas debido a la libertad con la que el lector la puede leer: de panfleto político a poema callejero, de la violencia a la búsqueda real del amor.

Y en 2020 cumple 43 años sin haber perdido un ápice de actualidad.

Composición en 3 movimientos con prólogo y epílogo para 2 voces:

prólogo | estaba-llueve

movimiento 1 | estaba doblando la esquina cuando te he visto

movimiento 2 | tal vez pienses -a mí no- y claro que he sido yo

movimiento 3 | tú vas confiado como yo

epílogo | y eso te juro que no tardará mucho